América Latina: Una integración desigual

 

América Latina, hasta hace algunos años, se encontraba muy poco abierta a los intercambios con el exterior debido a las políticas de sustitución de importaciones que habían sido impuestas por la gran crisis internacional de los años treinta, y que fueron más tarde ratificadas por la política industrializante de algunos países de la región. A partir de los años ochenta, Latinoamérica comenzó una muy fuerte apertura al comercio mundial, proceso que se intensificó desde el inicio de la actual década.

 

Las exportaciones extrarregionales, relativamente importantes ya, han ido continuando e incluso se han acentuado, como porcentaje de las exportaciones totales, en lo que se refere a los principales países latinoamericanos (México, Brasil y Argentina).

 

La integración económica de América Latina , real y en franco progreso, es aún muy incipiente. Con una profunda influencia de la serie de medidas liberales tomadas conjuntamente con la implantación de las políticas de ajuste de "segunda generación" a finales de los años ochenta, esos avances en los procesos de integración económica se encuentran hoy seriamente amenazados por el desarrollo de amplias brechas comerciales y por el impulso que cobran los capitales especulativos.